Introducción
“En 2020, la población mundial de personas mayores de 60 años de edad y más era de mil millones; sin embargo, el porcentaje de habitantes de este grupo etario aumentará 34% en 2030 para llegar a 1 400 millones. Lo anterior significa que estamos como humanidad atravesando un proceso de envejecimiento acelerado.
En México, de acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, el número de personas mayores es de 15 203 326, de las cuales 8 173 873 son mujeres y 7 029 453 son hombres; y representan 12% de la población total. El índice de envejecimiento poblacional en nuestro país registra un importante aumento, pues pasó de 38% en 2015 a 47.7% en 2020; lo que significa un incremento en el número de personas mayores de 60 años de edad y más.
El envejecimiento de la población es relevante porque supone retos en prácticamente todas las materias de la vida social y económica, desde vacunar a las poblaciones, programar dónde van a vivir y en qué condiciones se espera que se desarrollen, así como planificar las ciudades o el transporte hasta cuestiones como el empleo o el retiro, sólo por mencionar algunos. Plantearnos la importancia del envejecimiento también conlleva identificar dificultades estructurales que de manera histórica han colocado en desventaja a algunos grupos. Por ejemplo, si observamos, en la actualidad las mujeres mayores enfrentan condiciones adversas para disfrutar sus derechos. En México, 73.1% de las mujeres mayores no se encuentra económicamente activa, mientras que en la Ciudad de México dicho porcentaje es de 71.2%. Esto implica que las mujeres mayores, al no contar con ingresos mínimos mensuales, enfrentan más barreras para acceder a otros derechos como la salud, la educación, la recreación y la vivienda, entre otros, lo que dificulta que tengan un envejecimiento digno y saludable.
Si bien, en la actualidad la Ciudad de México tiene un importante marco legal para la protección de los derechos de las personas mayores, como la Constitución Política de la Ciudad de México en su artículo 11, fracción F; y la Ley de Reconocimiento de los Derechos de las Personas Mayores y del Sistema Integral para su Atención de la Ciudad de México, aún faltan acciones de política pública, planes y programas que permitan abordar las necesidades de las personas mayores, y en especial de las mujeres mayores, para lograr la garantía y el acceso a sus derechos.
Aunado a ello, también hacen falta políticas públicas que respondan integralmente a los planteamientos del Plan Internacional de Acción de Madrid sobre el Envejecimiento (2002) respecto de que “las personas mayores […] están en condiciones de contribuir al desarrollo y al mejoramiento social –de acuerdo con sus posibilidades e intereses–, al tiempo que deben recibir, en condiciones de igualdad y justicia social, los beneficios derivados de los mismos”.
Asimismo, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 20202030 como la Década del Envejecimiento Saludable, la cual pretende armonizar los esfuerzos de los gobiernos, la sociedad civil, los organismos internacionales, las instituciones académicas, los medios de comunicación y el sector privado para llevar a cabo acciones concentradas y colaborativas a lo largo de 10 años con el fin de mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y sus comunidades; entre las cuales subraya hacer efectiva la igualdad de género.
En este marco, la Fundación para el Bienestar del Adulto Mayor, I. A. P., y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, preocupadas por la falta de información y materiales que ayuden a comprender la perspectiva de género en la vejez, se dieron a la tarea de recopilar, revisar y sistematizar algunos aportes teóricos y conceptuales, así como evidencias prácticas, para incorporar el tema de género en la vejez y orientar el trabajo que realizan con personas mayores.
Quienes trabajamos en estrecho contacto con la problemática social y económica que enfrentan las personas mayores de nuestro país estamos convencidas y convencidos de la utilidad estratégica de apoyar el desarrollo de acciones a favor de la igualdad de género y con ello la posibilidad de un desarrollo igualitario entre mujeres y hombres al transformar los obstáculos culturales que lo impiden socialmente.
Ofrecemos este manual con el propósito de sensibilizar y lograr que las personas facilitadoras y promotoras, así como las personas mayores –especialmente las mujeres–, dispongan de una herramienta que les permita la toma de consciencia de género para mejorar sus relaciones sociales, las cuales deberían influir en la forma en que se involucran en la garantía de sus derechos humanos. Esperamos que con los conocimientos adquiridos consigan afrontar con mejores herramientas la vejez, lograr la igualdad de género en su vida cotidiana y mejorar su calidad de vida.
Objetivos
• Proporcionar información básica para que las personas facilitadoras comprendan, manejen y apliquen la perspectiva de género en relación con el envejecimiento y la vejez.
• Desarrollar conocimientos y técnicas para la aplicación de la perspectiva de género en el trabajo con personas mayores.
• Brindar los elementos de la perspectiva de género para que las personas participantes los incorporen en su vida cotidiana.”
FUENTE: Fundación para el Bienestar del Adulto Mayor y Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, (2024).: Manual de género y vejez. Ciudad de México.
Acceda al manual completo aquí
Participe de la presentación del Manual de género y vejez
Presentación de Funbam
Iniciamos como un programa de la Arquidiócesis Primada de México en 1984 y en el año 1998 nos constituimos como Fundación para el Bienestar del Adulto Mayor I.A.P. Con la experiencia que se obtuvo como programa, trabajamos para diseñar una propuesta y metodología que enmarcara lo que realizábamos en las comunidades con las personas mayores y los voluntarios, teniendo como resultado el primer modelo de intervención. Éste operó por varios años, conforme avanzó la investigación y conocimiento no solo en el tema sino también en nuestras acciones, intervenciones y aprendizajes, actualizamos el modelo institucional ahora con un enfoque comunitario, gerontológico e intergeneracional.
Durante estos años hemos enriquecido nuestra propuesta con materiales como manuales y cuadernillos con los cuales reforzamos nuestras intervenciones en comunidad, justo el 4 de marzo de este año en colaboración con la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México estaremos presentando el Manual de Género y Vejez, mismo que estará disponible como descargable en la RLG.
Continuamos nuestra misión y compromiso de impulsar acciones promoviendo un envejecimiento creativo, con una mirada actual y con información, envejecer en sociedades en las que el edadismo influye tanto en como tratamos o percibimos a los que consideramos personas viejas es un fuerte motivo para fortalecer nuestras iniciativas dirigidas no solo a las personas mayores si no a todas las edades, recordemos que el envejecimiento es un proceso que dura toda la vida.